Villa Elisa
19.12.2016 - 13:30 hs.       se leyó 2264 veces
Por Ferroclub Central Entrerriano
A siete años del comienzo de un sueño de trenes
Hace siete años, el sábado 19 de diciembre de 2009, y con una estación Concepción del Uruguay repleta de gente, salía el viejo tren de pasajeros con una locomotora despintada, la 6942, a iniciar el camino de la vuelta del ferrocarril en Entre Ríos.
A siete años del comienzo de un sueño de trenes

El gobernador Sergio Urribarri, sus ministros y toda la comitiva integraba el viaje que en cada estación recibía con aplausos al tren que a partir de marzo retornaría con todo y con nuevas unidades para volver al ferrocarril de antes.
En Basavilbaso, sobre el mediodía y colmada de gente la estación, también arribaba el Gran capitán desde Buenos Aires, y el ferrocarril se parecía en mucho a los viejos tiempos, con trenes que iban y venían.

Fue solo una ilusión

En los siete años transcurridos, solo se pude inventariar a favor, el material rodante adquirido; 6 Materfer y 12 Tecno Tren o kilómetro, que hoy descansan (lo que queda de ellos) a la intemperie en Paraná.
Los servicios prestados fueron tan escasos como lentos, aun con el material nuevo. 8 a 10 horas para llegar de Paraná a Uruguay, una vez a la semana, no fueron funcionales para el público que esperaba un tren diario.
De Paraná a Concordia y Federal, solo fue un anuncio, con alguna cuadrilla perdida limpiando algún tramo y nada más; solo se llego hasta Colonia Avellaneda, servicio que aun hoy subsiste.

Todo al revés

Urribarri y compañía, no entendieron que no se trataba de poner trenes nuevos en vías que fueron destruidas por los concesionarios hasta su abandono. Querían evidenciar los logros, y solo mostraron los despojos. Se olvidaron de reponer una cuadrilla cada treinta kilómetros, con zorras adecuadas ( no con motor Villa y sin reversa), lo que les hubiera permitido en un año de trabajo andar a 60 kilómetros y demostrar que era posible.; y/o comprar una niveladora tipo Mastiza (5 millones U$S) para así tener las vías para más de 100 kilómetros.
El tiempo que duro el servicio del Materfer entre Paraná-Uruguay y viceversa, fue aprovechado por estudiantes y nostálgicos para viajar en tren, pues un solo servicio semanal era imposible cautivar al gran público. Además, los descarrilamientos frecuentes y el rescate de pasajeros en ómnibus en el paso a nivel más cercano, (donde debían caminar por la vía), las ramas rayando las ventanillas, las torceduras y desniveles de los rieles, eran sinónimos de una improvisación absoluta en materia de mantenimiento, lo que afortunadamente no derivo en una tragedia.El último servicio ocurrió hace un año cobrando una absurda tarifa que no alcanzaba ni para el combustible.

Lo que se pudo hacer

En siete años se pudieron hacer muchas cosas para aprovechar los trenes del siglo 21; por ejemplo, construir terraplenes en cada paso a nivel , copiando el alto nivel de la ciudad de Crespo (construido en el año 1912) al costado de la vía actual, en las ciudades y pueblos del ramal, logrando una autovía sin pasos a nivel, al costado, con lo que hoy el servicio seria de cuatro a seis horas.

Qué hacer ahora

Primero, hay que guardar los trenes nuevos dentro de los galpones, antes que la intemperie los destruya. Después, y con el presupuesto que se disponga, arreglar las vías, eliminar los paso a nivel y recién después volver al tren.

 

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